lunes, 22 de marzo de 2010

QUE ME PONGO PARA IR DE CRUCERO

Cuando se va de crucero en una de las cosas que primero piensa es en la ropa que va a necesitar para la travesía. Hay mucha literatura sobre el tema y muchas películas que distorsionan la realidad.

Por supuesto, que las prendas de nuestra maleta varían en función del crucero que vayamos a realizar. No es lo mismo hacer un crucero por el Caribe que hacerlo por los fiordos Noruegos.

Como vestuario de diario debe pensar en ropa cómoda y evitar la "rigidez" que, a menudo, nos somete el entorno laboral y social. Las mujeres pueden olvidarse de los tacones altos y los señores de los trajes.

No obstante, también habrá tiempo para lucirse con las mejores galas, y aprovechar la ocasión para "presumir" de un buen vestido, de alguna que otra joya y de un estupendo peinado. Lo mismo para los caballeros.

El vestuario a elegir dependerá de tres situaciones principales que marcan cada una la pauta de comportamiento a seguir, en cuanto a las prendas de vestir:

1. Ocasiones informales: Es la indumentaria que se viste durante el día cuando se pasea por cubierta, se visita la zona de piscinas, se contempla el paisaje recostado en una tumbona, etc. Se puede decir que es la indumentaria de paseo.

2. Ocasiones formales: Son aquellos momentos (generalmente, por la tarde-noche), en los que se va a tomar una copa, a ver un espectáculo en el teatro del barco o en otra sala, se va al casino a jugar y cualquier otra actividad similar.

3. Ocasiones especiales: El evento por excelencia es la cena de gala, en la que lucirá su mejor vestido y sus mejores joyas. Estas ocasiones se pueden llamar también, ocasiones de etiqueta. Son ocasiones especiales en las que se requiere de un vestuario elegante (vestir de etiqueta).

Puede darse el caso de cenas especiales por algún motivo: homenaje, ayuda a una organización, etc. aunque lo más habitual sea la cena de gala habitual en estos cruceros.

No se ha incluido un apartado especial para el disfraz. Es habitual en muchos cruceros celebrar un día una fiesta de disfraces. Pero tampoco debe preocuparse por ello, porque, generalmente, los propios organizadores suelen contar con algún que otro disfraz que le pueden dejar (o alquilar), si usted no ha contado con ello.

En los cruceros entre 3 y 7 días suele haber una cena-baile de gala. En los de 7 a 15 días, suele haber dos noches de gala. No obstante cada barco tiene sus propias reglas al respecto.

Si el crucero es de lujo, los caballeros no deben olvidar su esmoquin y las señoras su vestido de noche. En cruceros más modestos, un traje de cóctel para ellas y un traje oscuro de corte clásico para ellos, puede resultar suficiente para las ocasiones más formales.

No hay ningún tipo de asistencia obligatoria en el barco. Si usted no desea acudir a ningún tipo de cita formal o cena de gala, siempre tendrá otras opciones para cenar en otros restaurantes o dependencias del barco. La diversión la elije cada cual. Si hay que tener en cuenta que dependiendo de la estancia a la que quiera acudir del barco, pueden tener ciertas normas de etiqueta que deberá cumplir. Por ello no se extrañe si no le permiten entrar al Casino, por ejemplo, en vaqueros (jeans).

Si quiere cambiarse al llegar al barco debe recordar que su equipaje no será llevado hasta su camarote (habitación) hasta dos o tres horas después de haber embarcado. No se olvide de dar una propina al botones o mozo de maletas, de al menos un dólar (o euro) por bulto

No hay comentarios:

Publicar un comentario