lunes, 12 de julio de 2010

QUE ME PONGO

Aquí es cuando comienza el problema: ¿Qué te pones? Si vas de manga larga, mal, porque a mediodía y si hace solecito no sabes ya cómo subirte las mangas. Si te pones vestido con medias, mal también, porque seguramente éstas te molestaran en las horas de más calor pero, claro, si no te las pones…peor, porque cuando llega la tarde se te enfrían tanto las piernas y los pies que empiezas hasta a ver pingüinos. Entonces…¿Cómo te vistes?
Yo siempre he pensado que ésta es la época de los disfraces: igual ves a gente por la calle con un look casi playero como otros que aún no se han quitado el abrigo.

La verdad es que es bastante desconcertante…Y para resolver este problema, yo opto por el “look cebolla


Esto es, acumulación de prendas unas sobre otras...

Es el método de las capas. Manga corta, manga fina encima y chaqueta. Este look combinaría bajo con un pantalón (después hablamos del resto de prendas) de manera que, cuando sales de casa de buena mañana no sientas el choque térmico con el “fresquito” de la calle.



Otra opción probable es la de la falda, shorts, bermudas o piratas. Aquí la parte de arriba quedaría igual que en el caso anterior y, la de abajo, complementada con medias (la densidad de ésta ya depende de lo friolera que sea cada una). En el caso de los piratas…se permiten sin medias.

El vestido: Si es de manga corta y no quieres pasar el día tal cual, la opción ideal es un cardigan finito. Si es tres cuartos y no te pones nada más te arriesgas a pasar frío por la mañana y calor a mediodía; y el problema de la manga larga es que o te arremangas o padeces el calor porque el vestido, desde luego, no te lo puedes quitar…¡!
Las medias…sigo diciendo que depende de cada una; yo no me las quito hasta que está bien cerca el verano.
Mi propuesta (como veis, la densidad de las medias es libre):

Con el foulard no hay duda. Éste sí tengo claro que es el complemento perfecto. Te lo puedes poner o quitar a lo largo del día cuantas veces quieras y la verdad es que hace un “papelón” en los momentos más fríos del día.

El drama llega a la hora de elegir zapatos…¡con las ganas que tenemos de usar sandalias! Este problemilla se ha “medio-resuelto” con la nueva moda de medias más sandalias pero…no es lo mismo.

O, si te atreves, con calcetines pero, evidentemente, tampoco es lo mismo.

El deseo “sandaliero” no se satisface al 100%.
¿Creéis que es ya momento de lucir los pies descubiertos? Dicen que para presumir hay que sufrir, entonces…¿lo hacemos aunque pasemos frío?
He estado haciendo una selección personal de prendas que me sirvan para pasar esta época de transición termal y he encontrado algunas que resuelven más de un look.
1. Blazer - Porque es una prenda que va bien con pantalones, short, vestidos... Es ideal para esta época porque es fresquita y, por otra parte, impide que te achicharres de calor cuando fluctúan las temperaturas.

2. Cardigan - Puedes salir de casa con ella y quitártela cómodamente si tienes calor. Puedes ponértela como parte importante de un look o simplemente como extra para ir un poco más tapadita.

3. Vestido monmocolor de manga corta - Te sirve para el verano pero te va muy bien en esta época, ya que lo puedes llevar con cualquier chaquetita o cardigan encima en cuanto refresque.
4. Falda tubo monocromática - Va bien en cualquier estación del año pero, en ésta, es ideal para llevarla con o sin medias y admite multitud de prendas a combinar en la parte superior.
5. Leggins - Los hay por encima de la rodilla, por debajo, sobre el tobillo o enteros. Los puedes usar con vestidos o camisolas y sus distintos largos te permiten prescindir de las medias en esta época del año.
6. Zapatos entreabiertos - Permiten deshacerte de las botas pero sin pasar de golpe a las sandalias. Aunque los lleves sin medias no se te "congelan" los pies.

Creo que con esto podré acabar la temporada y tener preparada la reserva para cuando empiece la siguiente transición en el otoño.

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