jueves, 12 de agosto de 2010

MODA RETRO 60 y 70

Está claro que los años 60 dieron lugar a una auténtica revolución en muchos aspectos. La moda fue uno de los ámbitos en los que se produjo un auténtico cambio. Surge el concepto de la ropa diferente, original, divertida y extravagante. El glamour y el lujo de años anteriores dejan paso a la psicodelia.

La cultura pop marca un camino distinto en la moda de aquellos años con el uso de estampados y materiales como el plástico. Se llevan las gafas grandes, de pasta y los cinturones anchos.

Pero la prenda con más éxito, que supuso uno de los hechos claves en la década de los 60, fue la minifalda, de la mano de Mary Quant.

Gran Bretaña, desplazando a Italia y a Francia, se transforma en el centro de la movida cultural. El resto del mundo centra su atención en el estilo del rock británico que se impone sin resistencias. El Mod look arrasa. Las mujeres se maquillan los ojos con gruesas líneas negras. El pelo se lleva corto o con cortes geométricos. También se lleva el pelo largo con postizos combinando todos los colores.
Twiggy, una cantante británica entra de lleno en el mundo de la moda transformándose en un ícono de la década de los 60. Su extrema delgadez deja atrás las sensuales curvas que reinaban en los 50.

No hay que olvidar a los hippies, que en los últimos años de los 60 hacen su aparición. Se convierten en los impulsores de este cambio en la visión del mundo, que promulgaba la paz y el amor, y en la concepción de la moda. Son ellos los primeros en revolucionar la moda y crear estilos diferentes a lo visto hasta el momento.

La moda es una representación de la evolución política, económica y social de un pueblo en donde todo repercute en nuestra manera de vestirnos y desenvolvernos. Sus cambios son producto de un desarrollo global de la sociedad y además es una prolongación de nuestro cuerpo.

Los 60 fueron años en que la juventud reclamó su participación y se posicionó de un espacio que antes les estaba vetado. La liberación fue producto de una serie de cambios políticos, sociales y económicos, pero fue la música la que principalmente desencadenó las mentalidades juveniles reprimidas durante tanto tiempo. Fueron años de diversión y de una constante búsqueda de identidad.

La década siguiente comenzó con la entrada en la adultés de esta generación que de a poco fue perdiendo la incandescencia de años anteriores. Esta tranquilidad se reflejó en una vuelta hacia la naturaleza y en la utilización de materiales nobles y sencillos como el algodón y la lana. Era un estilo simple, sin producción de peinados ni maquillaje.
Por entonces se produjo una fiebre por lo "retro", las tiendas de ropa usada estaban de última moda y en una época de escasez, sus precios eran los más convenientes.

El inconformismo con un mundo ambicioso y conflictivo los llevó a mirar hacia oriente, específicamente hacia la India y su religión el Hindú. Numerosos artistas como The Beatles y Jane Fonda entre otros, profesaron este culto y lo expandieron por occidente, de cuya experiencia se extrajo una moda que más que una simple manera de vestir, fue todo un movimiento social: el Power Flower Hippie. Radicados en la ciudad estadounidense de San Francisco, los jóvenes vivían en comunidades, consumían comida macrobiótica y fumaban libremente marihuana. Bajo este estilo de vida nacieron los clásicos "patas de elefante", las camisas hindú, el pelo largo y desordenado y un pacifismo cuyo principal centro de ataque era la Guerra de Vietnam y el gobierno norteamericano.
La música también jugó un rol fundamental. La experimentación y los sonidos más radicales y disonantes de artistas como Janis Joplin, Jimmy Hendrix y el destructivo Jim Morrison, hacían delirar a las drogadas masas y se transformaron en mitos vivientes de toda esta generación.

Mientras tanto las flores, símbolo de la época, se usaban tanto en la ropa como en el pelo y representaban la ideología utópica que los guiaba en la llamada "Revolución de las Flores".

Durante el transcurso de estos años se presentaron dos polos bien definidos de jóvenes: aquellos que sólo querían divertirse y aquellos que buscaban una participación activa en el país. Estos últimos participaban en movimientos estudiantiles y políticos y aspiraban a lograr un verdadero cambio social, profundo y comprometido. A diferencia de las épocas anteriores en las que existía una hegemonía mundial en cuanto a moda y actitud, esta realidad correspondía principalmente a la latinoamericana en general y a la chilena en particular. Eran idealistas por naturaleza y querían cambiar el mundo.

A este movimiento se sumó la creciente popularidad del feminismo, que repercutió en una marcada masculinización de la vestimenta. Las mujeres buscaban la comodidad más que la estética y la ropa ya no tenía sexo, eran prendas unisex. El pelo tampoco era ya un signo de distinción; caminando de espalda, muchos hombres parecían mujeres de eternas cabelleras.

Ya entrados los años 70 se desató una pluralidad de formas y estilos. Como en toda época, una parte del cuerpo femenino llamaba la atención por sobre el resto y los trajes y vestidos se encargaban de resaltarla. Esta vez fue el turno de las nalgas, las que se lucían con ajustados pantalones. El ser extremadamente delgada, sin pechos ni caderas prominentes, eran la herencia dejada por el culto a una belleza anoréxica cuya principal exponente fue la modelo inglesa Twiggy. Hacia finales de la década, la irrupción de los brillos y bailes de "Fiebre de Sábado por la noche", la película de culto del momento, trasladó la vida hacia las oscuras horas nocturnas. La diversión, la música con ciertos toques electrónicos, las discoteques y las luces hiperkinéticas hicieron de la moda una fiesta. El algodón fue desplazado por la lycra y las ojotas de cuero dieron paso a las botas y zapatones de tacón tipo sueco, con una altura exagerada.

La sencillez del maquillaje y el pelo lacio y suelto, se transformó en una producción multicolor y estrafalaria de estilos y formas más complejos y despampanantes. El pelo crespo y voluminoso tipo Donna Summer o Jackson Five, guiaban la estética mientras la música "disco" de grupos como "ABBA", "K.C and The Sunshine Band" y Gloria Gaynor entre otros, hacían vibrar a una generación que quería pasarlo bien.

Derivando de este estilo estrafalario y original, nació una corriente que fusionó los colores de ésta con el inconformismo de los primeros años. Fue así como a principios de los 80 el "Punk" irrumpió en las calles de Gran Bretaña.

Representantes del anarquismo y transgresores en su propuesta estética y musical, rompieron con una moda "políticamente correcta" y sacaron a relucir artículos y peinados con un marcado significado violentista y anti-monárquico.
Más adelante en el tiempo, los colores fuertes, los estampados y las hombreras gigantes pusieron de moda los "excesos". Todo era recargado; los peinados enlacados y la superposición de prendas rodeadas por un grueso cinturón, llevaron la moda a su peor momento histórico y derivó en una propuesta grotesca y artificial. Esta tendencia está directamente relacionada con la música "New Wave" de grupos como Erasure y Depeche Mode y marcó los inicios de nuestro contemporáneo "Techno".

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